Te ha sucedido que cuando ves a una persona estructurada y con un sentido de organización o que lava sus manos con frecuencia dices, “Esa es una persona obsesiva compulsiva.” Existe una gran diferencia entre ser estructurados, tener hábitos de higiene y tener un diagnóstico de trastorno obsesivo compulsivo. En relación a este tema, no cabe duda de que quien pudiera describir mejor este trastorno es alguien que tenga TOC, pero muchas personas con este diagnóstico prefieren sufrirlo en silencio por el temor a ser considerados “Locos.” El TOC es un trastorno neurobiológico.
Según el Manual de Diagnóstico Psiquiátrico o mejor conocido como el DSM-5, en su última revisión indica que las obsesiones o compulsiones pueden generar malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento en las personas con diagnóstico de trastorno obsesivo compulsivo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la identifica como una de las diez condiciones más incapacitantes en el mundo industrializado.
En términos generales, la obsesión es ese pensamiento que toca a tu puerta de manera intrusiva, persistente e indeseada, y sin ningún motivo aparente. El trastorno obsesivo compulsivo suele centrarse en determinados temas, por ejemplo: contaminación, sexual, escrupulosidad, relacional, daño, acumulación o acaparamiento, agresiva, simetría y somática.
La compulsión es todo comportamiento ritualizado para intentar quitarse ese desasosiego o pretender que la obsesión se vaya de la mente, pero esta forma de neutralizar solo provoca más la ansiedad en vez de disminuirla. Debido a que estas compulsiones, no están relacionadas de manera realista con el malestar que intentan solucionar, y aun estando consiente de no tener sentido. Dentro de las compulsiones más comunes están: limpieza y lavado, control, repetición, ordenar y acumular. Por consiguiente, también pueden incluir la evitación de situaciones que evocan las obsesiones.
La buena noticia es que el TOC tiene tratamiento, aparte de los fármacos, especialmente los inhibidores selectivos de la recapturación de la serotonina (ISRS) que elevan los neurotransmisores del cerebro. La terapia cognitivo conductual (TCC) es el tipo de tratamiento que ha demostrado ser el más efectivo y respaldado por las investigaciones en el tratamiento del TOC, pero esta debe ser combinada con la exposición y prevención del ritual (ERP) a través de tres formas: exposición en vivo, imaginaria y prevención del ritual.
La técnica consiste en la exposición a situaciones, imágenes y objetos a partir de los cuales la persona se pone ansiosa y se intenta prevenir que la persona realice el ritual como respuesta para neutralizar la ansiedad. Con la finalidad, que la persona logre habituarse, confronte sus pensamientos y utilice lo aprendido; para evitar ocasionales recaídas, ser independientes, y vivir de manera funcional. Por último y no menos importante tampoco podemos descartar el apoyo familiar y la psicoeducación adecuada.
En estos tiempos del Coronavirus las personas con diagnóstico obsesivo compulsivo podrían sentirse más ansiosas. La Fundación Internacional de Trastorno Obsesivo Compulsivo ofrece las siguientes recomendaciones generales:
- No dedicar más de 5 minutos por día expuesto ante medios noticiosos y solos a través de fuentes confiables.
- Darse permiso y establecer un plan de seguridad básico basado en las recomendaciones de la CDC y OMS.
- Lavarse las manos solo por 20 segundos si regresa de la calle, después de usar el servicio sanitario, antes de comer y si tosiste o tocaste tu nariz.
- No dejar el tratamiento por no salir, utilizar tele consulta.
- Mantenerse con sus redes de apoyo a través de mensajes de texto, llamadas o video llamadas.
Si deseas conocer más acerca del Trastorno Obsesivo Compulsivo comunícate con La International OCD Foundation a través de https://iocdf.org o visita TOC Puerto Rico, una página psicoeducativa acerca del trastorno obsesivo compulsivo.
Por: María Torres Marrero, CPL; CCFC
Certificada en Terapia Cognitiva Conductual.
Referencias:
American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statical Manual of Mental
Disorders: DSM-5. Washington, DC: American Psychiatric Association.
Grayson, JB. (2003). Freedom from Obsessive Compulsive Disorder: A Personalized
Recovery Program for Living with Uncertainty. New York. Tacher Penguin.
Hyman, Bruce M, Pedrick. (1999). The OCD Workbook. Your Guide to Breaking free
From Obssesive-CompulsiveDisorder. Oakland. New Harbinger PublicationInc.
Hershfield Jon, MFT, Corboy, T MFT. (2013). The Mindfulness Workbook for OCD: A
Guide to Overcoming Obsessions and Compulsions Using Mindfulness and Cognitive
Behavioral Therapy. New Harbinger Publicacions Inc. Oakland.
El COVID -19 y el TOC – Información en español: Recuperado de https://iocdf.org
www.cdc.gov/spanish.
www.oms.org