La consejería surge con la fundación del Buró Vocacional en Boston en 1905 (Pearson, 1909, citado en Rosado Pacheco, 2014). Sin embargo, no fue hasta la década del 1940 que se establece la consejería como profesión de ayuda. En Puerto Rico, la Ley Núm. 147 de 2002 se creó para reglamentar la profesión de la Consejería Profesional. Según esta ley, la consejería es un proceso de ayuda que surge mediante “una relación personal y directa en la cual se utilizan teorías, principios, métodos y estrategias basados en el conocimiento científico, para promover el desarrollo y el bienestar integral de las personas” (p. 2).
Kaplan y Gladding (2011) describieron el desarrollo de los principios para unificar y fortalecer la profesión. Estos principios se explican en “20/20: Una visión para el futuro de la consejería”. Según estos autores, dos procesos históricos marcaron el desarrollo de esta iniciativa. Los dos procesos fueron cuando Walz, Gazda y Shertzer (1991) escribieron sobre el futuro de la consejería y una reunión que se celebró en 1988, entre varias asociaciones y entidades de la consejería en la Conferencia de Liderazgo para la promoción de la Consejería. Según Walz et al. (1991), los seis principales factores que conformaban la consejería en la década de 1980 fueron: falta de fondos para investigaciones en consejería y desarrollo de programas, fuerzas de mercadeo, factores demográficos, adquisición y uso de nuevos conocimientos, reproducción de recursos de autoayuda para el público y el uso de la tecnología y las computadoras. Por otra parte, en la Conferencia de Liderazgo para la promoción de la Consejería los asistentes dialogaron sobre una visión para promover la profesión y los servicios que proveen. Entre los temas identificados en la conferencia surgieron: desarrollar la identidad profesional en los programas de educación de consejería, crear una agenda común entre las asociaciones, insumos para que los profesionales ofrezcan servicios, asociarse con profesiones con intereses comunes, promover la investigación de la profesión y promover el desarrollo y bienestar humano (Chi Stigma Iota, 1998).
Esta iniciativa para avanzar la profesión surge de la reunión de delegados de las diferentes asociaciones profesionales de consejería en Estados Unidos. En una primera fase, los delegados se reunieron para identificar las necesidades a ser atendidas para lograr los avances de la profesión (Kaplan y Gladding, 2011). Como parte de esta iniciativa, se desarrolló una nueva definición para la consejería, la cual fue aprobada por el 97% de las asociaciones participantes (Kaplan, Tarvydas y Gladding, 2014). Según la Asociación Americana de Consejería (2014), la consejería se define como “una relación profesional que empodera a diversos individuos, familias y grupos para que alcancen objetivos de salud mental, bienestar, educativos y profesionales” (p. 3).
La consejería pasó de ser una profesión difícil de distinguir a una bien definida y con identidad profesional distinguible (Powell Stanard, 2013). Según Gale y Austen (2003, citado en Powell Stanard, 2013), la consejería desarrolló asociaciones profesionales, códigos de ética, estándares de práctica, agencias de acreditación y licenciamiento, lo que la hace cumplir con criterios básicos de una profesión. El aspecto de la internacionalización en la consejería ha surgido en los últimos años. Países como Romania desarrolla la profesión alineada a Estados Unidos, mientras que en Italia los consejeros son empleados en el gobierno, las agencias y la práctica privada, excluyendo el escenario escolar. Cuba no tiene estándares para la profesión o programas de acreditación, mientras países en el este de Europa y la Unión Soviética están en proceso de desarrollarlos (Powell Stanard, 2013).
En el proceso del desarrollo de la profesión en otros países contribuyen asociaciones profesionales, universidades y consultantes de Estados Unidos (Powell Stanard, 2013). En el 2009, CACREP estableció el Registro Internacional para Programas de Educación de Consejeros (IRCEP), con el propósito de mantener un registro de los programas revisados y los que consideran cumplir con los estándares de la profesión (Powell Stanard, 2013). Entre los desafíos que enfrenta IRCEP está la “coordinación y colaboración entre organizaciones profesionales de consejería en los Estados Unidos y en sus esfuerzos de desarrollo internacional” (p. 59). Las maneras creativas que explora el comité de IRCEP para interactuar en la comunidad global de consejería conllevan tiempo y paciencia.
Autor: Dr. Julio A. Cruz Rodríguez, Consejero Profesional Licenciado
Fecha: 2018
Referencias:
Asociación Americana de Consejería. (2014). Código de Ética. Recuperado de http://www.counseling.com
Chi Sigma Iota. (1998). Counselor advocacy leadership conferences. Exemplar, 13(2).
Retrieved from
https://c.ymcdn.com/sites/www.csinet.org/resource/resmgr/publications_exemplar/exemplar-1998-Summer.pdf
Kaplan, D.M., & Gladding, S.T. (2011). A Vision for the Future of Counseling: The
20/20 Principles for Unifying and Strengthening the Profession. Journal of Counseling & Development, 81, 367-372.
Kaplan, D.M., Tarvydas, V.M., & Gladding, S.T. (2014). 20/20: A Vision for the Future
of Counseling. The New Consensus Definition of Counseling. Journal of Counseling & Development, 92, 366-372.
Powell Stanard, R. (2013). International Registry of Counsellor Education Programs:
CACREP’s Contribution to the Development of Counseling as a Global Profession. Journal of Counseling & Development, 91, 55-60.
Rosado Pacheco, C.M. (2014). La Consejería: arte, ciencia y profesión de Ayuda
(2da ed.). Hato Rey, PR: Publicaciones Puertorriqueñas, Inc.
Walz, G.R., Gazda, G.M., & Shertzer, B. (1991). Counseling Features. Ann Arbor,
Michigan: Penny Schreiber.